La Casa del Labrador: Dos Siglos de Historia

La “Casa del Labrador” fue construida hacia el año 1800 por los propios trabajadores que la iban a habitar, formando parte de un conjunto de edificaciones que completaban las necesidades habitacionales de la finca. En la parte occidental de la parcela aún se puede observar una pequeña construcción que hacía de almacén y , entre ambos edificios, en lo que hoy en día es un solar adecuado para dejar los utensilios de labranza, se encontraba la casa de los dueños.

La “Casa del Labrador” se erigió sobre cimientos de piedra natural traída de los desprendimientos (u obtenida de la ladera) del Parque Natural Protegido de la Sierra del Carche. Sus paredes fueron levantadas con estas mismas piedras, mientras que el tejado, se construyó utilizando caña, palos de pino, argamasa y teja árabe.

La casa del labrador
La Casa del Labrador 5

A  lo largo de los años, en las casa de campo, se iban incorporado nuevas comodidades fruto de los avances del siglo XX, adaptándose a las necesidades de la época, de forma que se iban integrando nuevos materiales, mejorando así las condiciones de vida y de trabajo de sus inquilinos. Evidentemente, esas mejoras distaban mucho de las actuales.

Una muestra de esto es que, aunque la casa nunca tuvo agua corriente, luz, ni baños interiores, se han instalado tal y como se hacía en la primera mitad del siglo XX, es decir, que todas las conducciones, tanto de agua como de electricidad, son exteriores (sin empotrar en la pared) ya que ni era la moda ni era factible debido a la composición de piedra maciza de las paredes.

La renovación de la casa se ha llevado a cabo respetando al máximo su estructura original, reformando tan solo el techo, hundido en varios tramos como consecuencia del paso del tiempo. Y aunque los cimientos, paredes y suelo son los originales, se han recubierto con yeso blanco y rosa respectivamente, tal y como era la costumbre, además de incorporar las comodidades y tecnologías actuales, capaces de satisfacer cualquier necesidad pero sin perder el sello de identidad de la construcción. No obstante, en la esquina sureste se puede apreciar un trozo de suelo y pared tal y como eran originalmente.

La Casa del Labrador 4
Techado de la casa rural del labrador Jumilla

Una vez dentro de la casa y a lo largo de la misma se pueden observar sobre las puertas varios palos de madera de pino rodeados de cuerda de esparto, materiales naturales del campo de Jumilla, a modo de dinteles, con la finalidad de soportar el peso de la pared.

De igual forma, si se observa la pared norte, se puede apreciar como esta está vencida hacia el exterior, fruto del paso del tiempo y del tipo de construcción al tratarse de paredes de piedra sin columnas intermedias que se sujetaban estructuralmente por el cerramiento del tejado y que cedían al hundirse por el deterioro de los materiales de la techumbre.

 

En la actualidad, en la “Casa del Labrador” puede disfrutar de amplios ambientes como el salón, con vistas a los fabulosos viñedos, una zona de billar, una cocina completa (frigorífico, lavadora, lavavajillas y microondas) y una gran mesa donde compartir momentos en grupo. Además dispone de calefacción, chimenea, pantallas de televisión, wifi, barbacoa y amplia zona de aparcamiento exterior.

La casa tiene 4 habitaciones dobles con diferentes ambientes, todos basados en el entorno que rodea a la casa. Todos cuentan con baño propio, uno de ellos adaptado a minusválidos y la principal también tiene jacuzzi.

Casa rural con billar